He escuchado ya tantas historias de padres intolerantes que agobian a sus hijos que he decidido escribir esto aunque no vaya a servir de mucho, al menos me desahogo.
Hay una gran diferencia entre hacer que tus padres estén orgullosos de ti, y hacer lo que tus padres quieren que hagas o ser como tus padres quieren que seas. Hay familias en que padres e hijos se llevan bien aún siendo muy diferentes. Eso es porque los padres aceptan a sus hijos, tal y como son.
Un gran error que hacen muchos padres es el catalogar un estilo o manera de ser como algo “incorrecto”, y que lo “correcto” es ser un tipo de hijo en concreto. Pero ¿cómo puede ser correcto o incorrecto una manera de vestir, un peinado, una orientación sexual…? Que al fin y al cabo es algo que te identifica.
A los padres demasiado preocupados por la aceptación social: NUNCA vais a cambiar a vuestros hijos, sólo vais a conseguir confundirlos, hacerlos sentirse mal por como son, quitarles autoconfianza y autoestima, etc.
Sed un apoyo y no hagáis que se sientan mal por gustarles lo que les guste. Dejad que os hagan orgullosos siendo ellos tal y como son.
Vuestros hijos no son muñecos.
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